Tipos de agujas para bordar: cuál elegir según la técnica

Tipos de agujas para bordar: cuál elegir según la técnica

Cuando empiezas a bordar es fácil pensar que todas las agujas son prácticamente iguales. Hasta que intentas pasar un hilo grueso por un ojo demasiado pequeño, atraviesas una tela delicada con una aguja demasiado gruesa o descubres que esa aguja con punta que funciona estupendamente para bordado libre resulta bastante incómoda para hacer punto de cruz.

Elegir una aguja para bordar adecuada puede hacer que el trabajo sea mucho más cómodo. No necesitas conocer todos los números y tipos de memoria, pero sí entender algunas diferencias básicas: si tiene punta o no, el tamaño del ojo, su grosor y la técnica para la que vas a utilizarla.

En esta guía repasamos los principales tipos de agujas para bordar y te explicamos cuál elegir para bordado a mano, punto de cruz, sashiko, bordado con lana, cuentas y otras técnicas.


¿Todas las agujas sirven para bordar?

Técnicamente puedes conseguir dar una puntada con muchas agujas, pero eso no significa que todas sean adecuadas para cualquier proyecto.

Una aguja demasiado gruesa puede dejar agujeros innecesarios en una tela fina. Una demasiado pequeña puede hacer difícil pasar el hilo y aumentar el roce. Y utilizar una aguja con punta cuando necesitas separar los hilos de una tela, en lugar de atravesarlos, puede complicar una labor que debería resultar sencilla.

Por eso, para elegir una aguja conviene fijarse principalmente en cuatro características:

  • La punta: puede ser afilada o roma.
  • El grosor: debe guardar relación con el tejido y con el hilo.
  • El ojo: tiene que permitir pasar el hilo sin forzarlo.
  • La longitud: influye en la forma de sujetarla y en determinadas técnicas de bordado.

No se trata de encontrar la mejor aguja del mundo, sino la aguja adecuada para el proyecto que tienes entre manos.

Si estás preparando tu primer costurero, también puedes consultar nuestra guía de bordado para principiantes y materiales para empezar a bordar.


Agujas de bordado: para bordado a mano

Las agujas de bordado tradicionales tienen punta y un ojo suficientemente amplio para trabajar con hilos de bordar, como el mouliné.

Son una opción muy versátil para bordado libre y para trabajar puntos como punto atrás, punto de tallo, punto de cadeneta, punto de margarita o nudo francés, entre muchos otros.

Si utilizas hilo mouliné, recuerda que puedes separar sus hebras. La cantidad de hebras que utilices influirá también en la aguja que resulte más cómoda: un bordado delicado con una o dos hebras no necesita el mismo ojo que un bordado realizado con las seis.

En Red Aracne puedes encontrar diferentes agujas para bordar, tanto en tamaños concretos como en paquetes surtidos.


Agujas de chenilla: ojo grande y punta afilada

Las agujas de chenilla se reconocen por combinar una punta afilada con un ojo relativamente grande y alargado.

Ese ojo permite trabajar cómodamente con hilos más gruesos, varias hebras de mouliné, lana fina o cintas, mientras que la punta atraviesa directamente el tejido.

Pueden resultar útiles en bordados con más textura y en proyectos donde necesitamos utilizar un hilo que no entra cómodamente en una aguja de bordado más fina.

La clave está en que el grosor de la aguja sea compatible con la tela. Si tienes que ejercer demasiada fuerza para atravesarla o la aguja deja un agujero excesivamente grande, probablemente necesitas otro tamaño.


Agujas de tapicería: por qué no tienen punta

Las agujas de tapicería o agujas de punta roma funcionan de manera diferente.

En lugar de perforar las fibras del tejido, su extremo redondeado ayuda a pasar entre ellas. Esta característica las convierte en una de las opciones habituales para técnicas realizadas sobre telas de trama regular.

Agujas para punto de cruz

El punto de cruz es probablemente el ejemplo más conocido. En una tela Aida queremos que la aguja atraviese los espacios de la cuadrícula, no que perfore los hilos que forman la tela.

Por eso se utilizan normalmente agujas de tapicería sin punta.

El tamaño adecuado dependerá principalmente del count de la tela y del número de hebras con las que estés bordando. A medida que trabajamos con tejidos más finos, suele ser necesario utilizar agujas también más finas.

Si estás empezando en esta técnica, puedes encontrar materiales específicos en nuestra colección de punto de cruz.


¿Qué significan los números de las agujas de bordado?

Los números pueden ser una de las partes más desconcertantes cuando compras agujas por primera vez.

En muchos sistemas de agujas para bordado a mano y tapicería ocurre algo que puede resultar poco intuitivo: cuanto mayor es el número, más fina es la aguja.

Por ejemplo, dentro de una misma familia una aguja del número 9 suele ser más fina que una del número 3.

Pero el número por sí solo no basta para comparar cualquier aguja. Los tamaños deben interpretarse dentro de cada tipo y fabricante, ya que una aguja de tapicería y una de chenilla con numeraciones similares no necesariamente tienen las mismas características.

Cuando tengas dudas, fíjate primero en la técnica recomendada y después en el tamaño.


Agujas para sashiko

El sashiko tiene sus propias particularidades. Sus agujas suelen ser resistentes y muchas son más largas que las utilizadas habitualmente para bordado occidental.

Esta longitud está relacionada con una de las formas características de trabajar la puntada corrida: se pueden cargar varias puntadas sobre la aguja antes de hacer pasar el hilo por el tejido.

No existe, sin embargo, una única longitud correcta para todo el sashiko. El tipo de proyecto, el grosor de la tela, el patrón y la propia forma de bordar influyen en qué aguja resulta más cómoda.

Si quieres profundizar en esta técnica, en nuestra guía sobre qué necesitas para empezar con sashiko explicamos los materiales básicos y las alternativas que puedes utilizar cuando estás empezando.

También puedes consultar directamente nuestra colección de agujas para sashiko.


Agujas para bordar con cuentas

Cuando incorporamos cuentas o abalorios al bordado aparece un nuevo requisito: la aguja debe poder atravesar el agujero de la cuenta.

Las agujas destinadas a este tipo de bordado suelen ser especialmente finas. Esto permite pasar por cuentas pequeñas y, dependiendo del proyecto, atravesarlas varias veces durante la construcción del diseño.

En este caso conviene elegir primero las cuentas y el hilo y después comprobar qué grosor de aguja puede trabajar cómodamente con ambos.


Agujas para lana y bordados con hilos gruesos

Cuando trabajamos con lana o hilos considerablemente más gruesos necesitamos un ojo suficientemente grande para enhebrarlos sin dañarlos.

Aquí podemos encontrar agujas laneras, de tapicería o de chenilla, dependiendo de si necesitamos una punta roma o una punta capaz de atravesar directamente el tejido.

Una regla sencilla puede ayudarte: la aguja debe abrir un camino suficiente para que el hilo atraviese la tela sin sufrir un roce excesivo, pero no debería ser tan gruesa que deje un agujero desproporcionado.


¿Y las agujas de punch needle?

Aunque hablamos de "aguja", la herramienta de punch needle funciona de una manera muy diferente a una aguja convencional de bordado.

El hilo pasa por el interior de la herramienta y, mediante sucesivas perforaciones de la tela, se forman bucles en una de las caras del trabajo.

Existen diferentes grosores de aguja según el hilo y la tela que vayamos a utilizar, por lo que en esta técnica es especialmente importante que herramienta, hilo y tejido sean compatibles entre sí.


Cómo elegir la aguja correcta para tu proyecto

Si tienes delante varias agujas y no sabes cuál escoger, empieza por hacerte tres preguntas: qué técnica vas a utilizar, con qué hilo vas a bordar y sobre qué tela.

Para bordado libre con mouliné necesitarás normalmente una aguja con punta. Para punto de cruz sobre Aida, una aguja de tapicería sin punta. Para hilos más gruesos puede ser necesario un ojo mayor. Para sashiko, una aguja resistente adaptada a la técnica y al tejido.

Después viene una parte mucho más personal: probar.

Dos agujas técnicamente adecuadas para el mismo proyecto pueden sentirse diferentes en la mano. Con el tiempo descubrirás qué longitud, grosor y forma te resultan más cómodos.

 

Señales de que quizá estás utilizando la aguja equivocada

Hay algunas pistas que pueden ayudarte a detectar que merece la pena probar otro tamaño o tipo de aguja:

  • Te cuesta mucho pasar la aguja a través de la tela.
  • El hilo roza excesivamente al atravesar el tejido.
  • La aguja deja agujeros demasiado visibles.
  • Te resulta difícil enhebrar el hilo que necesitas.
  • En punto de cruz, la aguja perfora continuamente los hilos de la tela en lugar de pasar por los espacios.
  • La aguja se dobla o resulta incómoda para la forma en que necesitas trabajar.

Cambiar de aguja puede parecer un detalle pequeño, pero a veces transforma por completo la sensación al bordar.

 

¿Necesitas comprar muchas agujas para empezar?

No. Igual que ocurre con otros materiales de bordado, no necesitas llenar el costurero antes de saber qué técnicas disfrutas realmente.

Si estás empezando con bordado a mano, un paquete de agujas surtidas puede permitirte probar varios tamaños. Después podrás comprar agujas más específicas cuando descubras qué hilos, telas y técnicas utilizas con mayor frecuencia.

Y si has comprado un kit que ya incluye aguja, empieza por ahí. Utiliza el proyecto para familiarizarte con ella y observa cómo se comporta con el hilo y la tela incluidos.

Puedes ver nuestros kits de bordado si prefieres comenzar con un proyecto en el que los materiales ya hayan sido seleccionados.


Preguntas frecuentes sobre agujas para bordar

¿Qué aguja se utiliza para bordado a mano?

Depende del hilo y de la tela. Para bordado libre con hilo mouliné suelen utilizarse agujas de bordado con punta y un ojo adecuado para el número de hebras empleadas.

¿Qué aguja necesito para punto de cruz?

Normalmente se utilizan agujas de tapicería con punta roma. El tamaño debe elegirse teniendo en cuenta el count de la tela y el grosor del hilo.

¿Cuál es la diferencia entre una aguja de chenilla y una de tapicería?

Una diferencia fundamental es la punta. La aguja de chenilla tiene punta afilada para atravesar el tejido, mientras que la aguja de tapicería tiene una punta roma pensada para pasar entre los hilos de telas de trama abierta o regular.

¿Qué aguja se utiliza para sashiko?

Existen agujas específicas para sashiko, generalmente resistentes y disponibles en diferentes longitudes. La elección depende de la tela, el patrón y de la forma de trabajar de cada persona.

¿Por qué se rompe o deshilacha el hilo cerca de la aguja?

Puede haber distintas causas. Entre ellas, que el ojo sea demasiado pequeño para el grosor del hilo, que exista demasiado roce con la tela o que la propia aguja tenga alguna irregularidad. Probar una aguja de tamaño diferente puede ayudar a identificar el problema.


Una herramienta pequeña que cambia mucho

La aguja probablemente sea uno de los objetos más pequeños de tu costurero, pero también es el punto de encuentro entre tus manos, el hilo y la tela.

No hace falta obsesionarse con encontrar la aguja perfecta desde el primer día. Empieza con una adecuada para tu técnica, prueba distintos tamaños cuando lo necesites y deja que la experiencia te vaya diciendo con cuáles disfrutas más.

En nuestra colección de agujas para bordar encontrarás opciones para bordado a mano, tapicería, chenilla, cuentas, punch needle y otras técnicas.

Y si todavía estás montando tu primer costurero, puedes volver a nuestra guía de bordado para principiantes para ver qué otros materiales necesitas y cuáles pueden esperar.

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