Cómo lavar y cuidar un bordado sashiko para que dure muchos años
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Después de dedicar horas a un bordado, llega la duda: ¿cómo se lava el sashiko sin estropearlo? ¿Se puede meter en la lavadora? ¿Puede desteñir el hilo? ¿Hay que plancharlo? ¿Y qué ocurre con las marcas que utilizamos para dibujar el patrón?
El sashiko no tiene por qué convertirse en una pieza que dé miedo utilizar. Muchas piezas bordadas pueden lavarse y formar parte de la vida cotidiana. La clave está en conocer los materiales que has utilizado y adaptar los cuidados a la tela, el hilo y el tipo de proyecto.
En esta guía te explicamos cómo lavar y cuidar un bordado sashiko para conservarlo en buenas condiciones durante mucho tiempo.
¿Se puede lavar un bordado sashiko?
Sí. En general, una pieza bordada con sashiko puede lavarse, pero no existe una única recomendación válida para todos los proyectos.
Antes de hacerlo debes tener en cuenta principalmente dos elementos: la composición de la tela y la del hilo. Una pieza de algodón no necesariamente requiere los mismos cuidados que una mezcla de fibras, una prenda vaquera o un tejido delicado.
Antes de bordar: lavar la tela puede evitar sorpresas
El cuidado de un bordado empieza, en realidad, antes de dar la primera puntada.
Algunos tejidos de fibras naturales pueden encoger durante el primer lavado. Si sabes que el proyecto terminado tendrá que lavarse con frecuencia, como una prenda, un bolso o un textil para el hogar, puede ser conveniente prelavar la tela antes de bordar, siempre que las instrucciones del fabricante lo permitan.
De esta manera puedes comprobar cómo responde el tejido al agua antes de invertir horas en el bordado.
También es un buen momento para comprobar la solidez del color, especialmente cuando trabajas con tejidos o hilos de colores intensos.
Si todavía estás escogiendo materiales, puedes consultar nuestra selección de telas para sashiko y hilos para sashiko.
Cómo lavar sashiko a mano
Cuando tienes dudas sobre cómo responderá una pieza, el lavado a mano suele permitir un mayor control durante todo el proceso.
- Comprueba los materiales. Revisa las recomendaciones de lavado de la tela y del hilo.
- Utiliza agua fría o templada. Evita temperaturas elevadas si no sabes cómo reaccionarán los materiales.
- Escoge un detergente suave. No necesitas utilizar una gran cantidad.
- Evita frotar directamente el bordado. Manipula la pieza con suavidad, especialmente si tiene zonas reparadas o superpuestas.
- Aclara bien. Elimina los restos de detergente sin retorcer la tela.
- Retira el exceso de agua con cuidado. Puedes colocar la pieza entre dos toallas limpias y presionar suavemente.
-
Deja secar siguiendo las indicaciones del tejido. En muchas piezas resulta práctico secarlas extendidas y devolverles la forma antes de que se sequen por completo.
¿Se puede lavar el sashiko en la lavadora?
Depende de la pieza.
Una prenda resistente bordada sobre algodón o denim puede admitir lavado a máquina si tanto el tejido como el hilo lo permiten. En cambio, una pieza delicada, una reparación compleja o un bordado realizado con materiales cuya reacción desconocemos puede agradecer un tratamiento más cuidadoso.
Si vas a utilizar la lavadora, comprueba primero las instrucciones de los materiales y elige un programa adecuado para la prenda. Dar la vuelta a una prenda bordada o utilizar una bolsa de lavado puede ayudar a reducir el roce del bordado con otras prendas y con el tambor.
Evita asumir que todos los bordados deben lavarse de la misma manera. El tipo de tejido y de hilo importa más que el nombre de la técnica.
¿Puede desteñir el hilo de sashiko?
Como ocurre con cualquier hilo textil, la solidez del color depende del fabricante, del tinte y del propio producto.
Los colores intensos pueden requerir especial atención cuando se combinan con telas muy claras. Si tienes dudas, puedes probar previamente una pequeña muestra del hilo y observar cómo responde al agua.
Esta precaución es especialmente útil si estás trabajando en un proyecto grande o en una pieza a la que vas a dedicar muchas horas.
Cómo eliminar las marcas del patrón
Este punto es especialmente importante porque no todos los marcadores para bordado desaparecen de la misma forma.
Existen marcadores solubles en agua, productos que desaparecen con el tiempo y bolígrafos cuyas marcas dejan de verse al aplicar calor. También existen papeles y soportes solubles que permiten transferir diseños completos a la tela.
Antes de utilizar cualquiera de ellos, lee siempre sus instrucciones y haz una prueba en un retal.
No planches una marca sin comprobar previamente cómo debe eliminarse. Del mismo modo, si el fabricante indica que el producto debe retirarse con agua, hazlo siguiendo sus recomendaciones antes de someter la pieza a otros tratamientos.
La pequeña prueba que parece innecesaria al comenzar puede ahorrarte un buen disgusto cuando el bordado ya lleva varias horas de trabajo.
Cómo secar un bordado sashiko
Después del lavado, evita retorcer el bordado para eliminar el agua. Esa torsión puede deformar el tejido y ejercer una tensión innecesaria sobre las puntadas.
Una opción sencilla consiste en colocar la pieza sobre una toalla limpia, enrollarla o presionarla suavemente para retirar parte de la humedad y después dejar que termine de secarse.
Si se trata de una prenda, sigue las recomendaciones de cuidado de su tejido. Si es una pieza plana, puedes aprovechar el secado para colocarla cuidadosamente en su forma original.
¿Cómo planchar sashiko?
Antes de utilizar la plancha, comprueba que tanto la tela como el hilo admiten la temperatura seleccionada.
Cuando quieras proteger el relieve de las puntadas, puedes planchar la pieza del revés y colocar un paño limpio entre el bordado y la plancha.
También conviene evitar ejercer una presión excesiva si quieres conservar la textura característica que crea el hilo sobre la superficie.
Y recuerda comprobar que no quedan marcas de rotuladores o productos de transferencia que puedan reaccionar con el calor antes de planchar.
Cómo cuidar prendas reparadas con sashiko
Si has utilizado sashiko para reparar una prenda, además del bordado debes vigilar la propia reparación.
Con el uso y los lavados pueden aparecer nuevas zonas de desgaste alrededor del parche o del área reforzada. Eso no significa necesariamente que la reparación haya fallado: la prenda continúa envejeciendo y recibiendo tensión en otras partes del tejido.
Revisarla de vez en cuando permite detectar esas zonas antes de que aparezca una rotura mayor y volver a reforzarlas cuando sea necesario.
Si te interesa utilizar esta técnica para recuperar prendas, puedes consultar nuestra guía Sashiko y reparación de ropa: cómo arreglar prendas con bordado japonés.
Guardar un bordado durante mucho tiempo
Las piezas que no utilizamos habitualmente también necesitan algunos cuidados.
Guárdalas limpias y completamente secas, protegidas de la humedad y evitando una exposición prolongada a la luz directa. Si vas a almacenar una pieza durante mucho tiempo, es preferible evitar pliegues muy marcados siempre que el tamaño y el tipo de proyecto lo permitan.
En prendas y textiles que utilizas con frecuencia, el mejor cuidado suele ser mucho más sencillo: lavarlos cuando lo necesiten siguiendo las recomendaciones de sus materiales, revisarlos de vez en cuando y reparar cualquier nuevo desgaste.
El sashiko está hecho para acompañar a los textiles
Una pieza de sashiko no tiene por qué permanecer intacta para siempre ni convertirse automáticamente en un objeto que solo podamos mirar.
Una parte importante de la historia de estas prácticas textiles japonesas está relacionada con reforzar, reparar y prolongar la utilización de los tejidos. Desde esa perspectiva, el desgaste, el cuidado y las nuevas reparaciones pueden formar parte de la vida de una pieza.
Si estás empezando y todavía tienes dudas sobre materiales, puedes leer nuestra guía completa para empezar con sashiko.
Y si buscas materiales para tu próximo proyecto, en Todo Sashiko de Red Aracne encontrarás hilos, telas, agujas, kits, plantillas y herramientas para seguir bordando, reparando y aprovechando tus textiles.
Preguntas frecuentes sobre el cuidado del sashiko
¿El sashiko se puede mojar?
Sí, siempre que los materiales utilizados sean lavables. Comprueba las indicaciones de la tela y del hilo antes de lavar la pieza.
¿Es mejor lavar sashiko a mano o en lavadora?
No existe una respuesta única. El lavado a mano proporciona mayor control en piezas delicadas, mientras que algunas prendas resistentes pueden admitir lavadora. Las instrucciones de cuidado de los materiales deben determinar el método.
¿Puedo planchar un bordado sashiko?
En muchos casos sí, siempre que la composición de la tela y del hilo lo permita. Planchar del revés y utilizar un paño de protección puede ayudar a conservar el relieve del bordado.
¿Tengo que lavar la tela antes de hacer sashiko?
No siempre, pero puede ser recomendable en proyectos que posteriormente vayan a lavarse, especialmente para comprobar posibles encogimientos o cambios en el tejido. Consulta primero las instrucciones del fabricante.
¿Qué hago si una reparación de sashiko vuelve a desgastarse?
Puedes volver a intervenir sobre la prenda y reforzar las nuevas zonas debilitadas. Una reparación no impide que el tejido siga envejeciendo: permite continuar utilizándolo y volver a repararlo cuando sea necesario.